Yo pago por mi música, qué pasa?

Después de semanas de dar la lata con las descargas legales o ilegales, nombramiento de nueva ministra de por medio, intentos de los prescriptores digitales de medir su poder, y algunas sentencias judiciales, creo que ya se ha enfriado lo suficiente el temita como para aportar mi opinión.

Internet es muy práctico para compartir archivos, sí, y no hay que ponerle puertas al campo. Pero eso no quita que en el origen de la descarga de una película o un disco de forma ilegal haya un delito. Para aprovechar el magnífico medio que es Internet para el intercambio de archivos existen opciones de pago perfectamente válidas. Yo por ejemplo, sólo COMPRO música en iTunes, porque es más cómido, rápido, y lo descargo directamente a mi teléfono, que es donde escucho la música. Pero PAGO por ella.

Internet es genial para compartir archivos, de forma legal también. Que la SGAE esté desfasada, o que las distribuidoras no quieran ver la evidencia no es justificación para cometer un delito. Comprad la música por Internet, y listo.

En cuanto al cine, está más complicado, pero bueno, todo se andará, si no me equivoco iTunes permitirá en breve comprar películas. Tiempo al tiempo. Pero no me sean demagogos…