Después de ver la presentación del evento a través de Gizmodo y Twitter, la verdad es que Apple ha superado las expectativas de todo el mundo al presentar una nueva versión del software de su teléfono que no solo suple todas las carencias históricamente demandadas por sus usuarios, sino que añade además funcionalidades nuevas que hacen todavía más útil y productivo el terminal.
Sin entrar en detalles que otros pueden explicar mejor que yo, el evento y su seguimiento merece dos reflexiones:
En estos momentos está comenzando en Cupertino, California, la presentación oficial por parte de Apple del nuevo firmware del iPhone, la versión 3.0. Actualmente la versión en producción es la 2.2, así que un cambio de versión “mayor” a la 3, anticipa buenas noticias para los usuarios del teléfono de Apple.
A pesar de la ausencia de Steve Jobs desde hace un tiempo por razones médicas, es tal la expectación levantada por el evento que se puede “respirar” en twitter y en los principales blogs tecnológicos la ansiedad de los usuarios del iPhone por conocer las mejoras que serán incorporadas. Incluso hay ya listas de peticiones puntuadas.
El caso es que según se ha filtrado, el nuevo software permitirá copiar-pegar texto (por fin!), y el resto son especulaciones acerca del bluetooth, o grabación de video. De todos modos, tal y como yo lo veo, más que mejoras espectaculares que cambien nuestras vidas, lo que va a aprovechar Apple para integrar en esta versión son funcionalidades básicas que el teléfono no traía de serie (bluetooth ampliado, copiar-pegar, grabación de vídeo, teclado landscape en todas las aplicaciones, etc.) para evitar quedarse atrás con respecto a la creciente competencia en el sector más lucrativo del mercado en estos tiempos difíciles.
Así que por un lado, tampoco es para tanto, pero por otro lado, la presentación de nuevas versiones del software del teléfono (3 desde que lo compré en Septiembre del año pasado) demuestra que estamos ante un producto vivo, y de una compañía que apuesta por él y por mantener a sus usuarios antes de que se cambien al próximo Nokia, Blackberry o HTC que haga todo lo que le falta al iPhone de serie.
Como sabréis los que leéis el blog con asiduidad, tengo un iPhone (sí, soy esclavo de Movistar al menos 2 años) desde hace unos 6 meses. La experiencia como usuario no puede ser mejor, más que por todas las consabidas ventajas del terminal, por que se trata de un dispositivo en constante evolución, gracias a las muchísimas aplicaciones que cada día se publican en el AppStore de Apple.
Gracias a estas aplicaciones, el iPhone ya no es solo un movil-con-iPod-iTunes-y-3G, si no que se convierte en una herramienta de productividad/ocio espectacular. Dado que cuenta con un procesador interno más potente que, por ejemplo, el de una PSP, el que quiera el móvil para jugar, se conecta a la AppStore y se descarga los juegos que quiera, a unos precios que van desde 0 € hasta (el más caro que he visto yo, uno de Ferrari, una excepción) 7,99 €.
El que quiera el iPhone como una herramienta de productividad u ocio no de juegos (como es mi caso), también está de enhorabuena, porque te puedes encontrar aplicaciones de todo tipo, yo por ejemplo he descargado:
Hay miles de aplicaciones más que probar y descargar, y cada día son muchas las novedades. Como veis el iPhone es un terminal muy versátil (hasta hay aplicaciones que “convierten” el iPhone en un nivel, o en un pulsómetro) dado que se puede emplear para casi cualquier fin.
Quizás nos encontremos a medio plazo con que las empresas retomen la implementación de sistemas de gestión comercial o ruteros programados específicamente para móviles de nueva generación, toda vez que la “moda” de aplicaciones comerciales para PDAs está más que superada.
En cualquier caso, desde que tengo el iPhone me he dado cuenta de que cada vez dejo más veces el portátil en la oficina. Antes de tenerlo, era habitual que al menos 1 vez cada dos días me llevase el portátil a casa, y en muchas ocasiones era porque no me había dado tiempo a responder o leer algunos emails, o porque quería leer un par de documentos que tenía pendientes, o porque simplemente por si acaso, no fuera a ser que al llegar a casa tuviese que hacer algo relacionado con el trabajo.
Todas esas tareas las desempeño ahora con el iPhone, y me pregunto si no estaremos antes un punto de inflexión en las respectivas curvas de demanda de Móviles de nueva generación y portátiles, hasta tal punto que el portátil acabe siendo “fijo” y el móvil acabe siendo “PC portátil“.
Al menos en mi caso voy por ese camino. (O lo intento, dado que en cuanto a autonomía de batería queda mucho por mejorar…)
Cerca de cuatro millones de ciudadanos no pueden acceder a la banda ancha en España en función de su sitio de residencia; a este indicador negativo para el desarrollo de la Sociedad de la Información en España, se le podrían sumar bajas masivas de clientes del ADSL más lento y caro de Europa.
Las entidades representativas de la comunidad internauta, los profesionales y los consumidores informáticos en España estiman en cuatro millones la cifra de clientes de banda ancha, ADSL y cable que podrían darse de baja si finalmente se confirma el acuerdo que REDTEL está negociando con las sociedades de gestión de los derechos de autor abanderadas por la SGAE para que en España se den tres avisos antes de desconectar o ralentizar la conexión a Internet por usar redes P2P (¿quién es REDTEL?)
A la disminución de ingresos se sumarían las posibles indemnizaciones que podrían derivarse por incumplimiento de contrato de las operadoras y las sanciones aplicables en base a los artículos 8 (”Restricciones a la prestación de servicios y procedimiento de cooperación intracomunitario”) y 11 (”Deber de colaboración de los prestadores de servicios de intermediación”) de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, modificado por la Ley 56/2007, de 28 de diciembre, de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información.
Mientras las operadoras de telecomunicaciones tratan de sortear la crisis, las sociedades de gestión de los derechos de autor, intentan conseguir prebendas para las empresas productoras de contenidos tratando de convencer a todo el mundo de que el intercambio de archivos entre particulares por Internet es un acto delictivo y que supone fuertes pérdidas al sector de entretenimiento.
Sin embargo tanto la fiscalía como las sentencias dictadas establecen que el intercambio de archivos con copyright restrictivo por redes P2P no es un delito y no es punible de ninguna forma cuando se trata de archivos públicos o bajo licencias copyleft (la mayoría de los casos)
Las propias entidades de gestión de derechos de autor han reconocido en el “Informe de la industria de contenidos en España“, publicado por ASIMELEC, que no hay una bajada de ingresos en el sector y que solo la música tiene un retroceso en la venta a través del canal tradicional (aunque no se informa del aumento de ingresos por, entre otros, actuaciones en directo, descargas y publicidad)
Lo cierto es que las negociaciones que se están llevando a cabo bajo el auspicio del Ministerio de Cultura, pueden suponer que algunas de las empresas más solventes y con mayor capacidad tecnológica de España empiecen a perder clientes a marchas forzadas. Lo que repercutirá en su cuenta de resultados y en su capacidad de mantener el empleo.
Pero lo más grave es que un acuerdo de esta naturaleza atenta contra la libre competencia, frena en seco el acceso a la Sociedad de la Información en España menoscabando los derechos civiles de los ciudadanos y alejando aún más el derecho constitucional de acceso a la cultura y al conocimiento.
Firmado: José Alcañiz y unas 6000 firmas más (por el momento). Pon la tuya publicando el texto en tu blog.
La agencia de comunicación Waskman ha concebido una campaña para su cliente Vodafone que me ha parecido cuando menos curiosa, pero sobre todo efectiva: Para promocionar la “Oficina Vodafone“, cuya principal virtud es dotar de movilidad 100% a las comunicaciones fijas de una empresa, han decidido demostrarlo con hechos.
Para ello, se han desplazado temporalmente a unas nuevas oficinas un poco curiosas: un cubo de cristal encima de una valla publicitaria de la compañía, en Madrid y Bilbao.
Aparte de la espectacularidad (y vértigo) de la iniciativa, me parece una muy buena idea demostrar el compromiso con el cliente y su producto demostrando sus aplicaciones reales en sus propias carnes. No sé cuál será la efectividad del servicio, pero cuando menos le están aportando una credibilidad diferenciadora.