Hace una semana tuve el honor de poder participar como ponente en la jornada “Redes Sociales y su utilidad más allá de las modas“ junto con con dos grandes cracks del marketing y las redes sociales como Alberto Lázaro y Rubén Bastón. La sesión fue organizada por José Manuel Alarcón en el marco del Foro de la Sociedad de la Información del Club Financiero de Vigo.
Alberto Lázaro comenzó hablando de las claves para que las pequeñas empresas puedan aprovechar las redes sociales como una herramienta de diferenciación, y una vía de transmisión e “infección” de sus productos y servicios a través de historias.
En mi caso, expliqué las lecciones que aprendimos en Buscadestinos.com en nuestra campaña x1euro, que, con poco presupuesto y mucha imaginación, nos permitió generar una comunidad interesante en torno a nuestra marca.
Finalmente, Rubén Bastón nos enseñó las moralejas que podemos extraer de los fallos que otros han cometido anteriormente en las redes sociales, desde un punto de vista cronológico, y, como siempre, con una presentación muy amena.
Del interesante debate posterior, se pueden extraer varias conclusiones, que creo son las que dan valor añadido a la iniciativa, y quiero compartirlas con vosotros:
En primer lugar, gracias por llegar a mi blog. Eso indica que tenías un interés real en leer el supuesto post acerca de Google +
Pero sencillamente, el post no existe. Es un experimento. Simplemente quiero averiguar cuánta gente retuitea un post en twitter sin leerlo siquiera. Para ello, contaré la gente que ha abierto este post, y la gente que lo retuitea.
Si hay más RTs que lecturas…pues, bueno, se cumplirá mi teoría:
UN ALTO PORCENTAJE DE LA GENTE REUTITEA SIN LEER LO QUE RETUITEA, SIEMPRE QUE SE CUMPLAN ALGUNAS CONDICIONES:
A ver si tengo razón o no.
Por lo de pronto, gracias por acceder al post, demuestra que eres de los que lee los tuits antes de retuitearlos…ah! y de paso te pido un favor: retuitea este post, para que el experimento tenga la mayor difusión posible
Hace tiempo que quiero escribir acerca de las diferencias de Twitter frente a Facebook, y cuál es mi opinión al respecto. Las diferencias más o menos todos las tenemos claras, pero a la hora de emitir una opinión, me pasaba algo curioso: ni estaba muy seguro de cuál me gusta más (ni creo que sean excluyentes), ni quería emitir una valoración subjetiva sin más.
Por eso, he intentado “objetivizar” mi opinión, que veréis al final de este post. Para ello, he cogido las 100 últimas entradas de mi timeline en ambas redes, y he clasificado cada una según su tipología, para determinar cuál de las 2 redes me resultaba más relevante, productiva, útil o divertida a la hora de seguirla.
Huelga decir que el análisis no es ni mucho menos concluyente por varias razones, pero las más claras:
Después, he ponderado cada entrada, en función de lo que para mí representa. Es decir, el spam para mí no es bueno, por lo que lo pondero con -1 puntos. Los periódicos digitales me son indiferentes, ni me molestan ni me emocionan, así que los pondero con un 0. Finalmente, las cuestiones relevantes (posts interesantes, recomendaciones, ofertas de empleo, etc.) las pondero positivamente, con un 1.
Claro, que cada uno puede tener su ponderación, así que de nuevo, el análisis no es concluyente porque contempla mis ponderaciones personales. Si a tí te gusta leer humor irrelevante, por ejemplo, tu puntuación final sería distinta de la mía, obviamente.
Para que el análisis fuese concluyente, además habría que coger varios días, a horas distintas, etc. Dicho esto, sigue siendo un ejercicio interesante, y sobre todo divertido.
Las categorías en que he dividido las entradas son diversas, las principales:
Pues bien, los datos de las últimas 100 entradas de mi timeline son los siguientes:
Leyendo la tabla, veréis que aplicando el sistema de puntuación mío particular, Twitter sale perdiendo, sobre todo por el impacto del humor irrelevante, el peloteo y el spam, mientras que Facebook sale bastante bien parado.
Realmente la tabla no es fiel reflejo de mi opinión personal. Quizás me guste más Facebook que Twitter porque me roba menos tiempo, y me gusta poder tener una conversación agrupada visualmente dentro de la ráiz, no a través de @replies. Pero hay un dato destacable, que compensa el humor irrelevante, peloteo y demás cuestiones: los enlaces a post relevantes. Ahí twitter se lleva la palma.
¿Qué opináis vosotros? ¿Os animáis a hacer una tabla similar con vuestros timelines?
Esta semana asistimos al acto de recogida del Premio Innova-G a la mejor campaña Social Media, por x1euro, en la 1ª Edición de los premios, promovidos por AGESTIC, y confinanciados por la Xunta y otras entidades representativas de Galicia.
Ante todo, estoy muy agradecidos tanto a la organización, como a las personas que nos han apoyado para conseguir este pequeño reconocimiento a nuestro trabajo. Además, me parece una iniciativa muy interesante, y deseo que dure muchos años más, porque nos da una referencia del verdadero potencial tecnológico y emprendedor que hay en Galicia.
El premio estaba dividido en 2 categorías, los premiados por los internautas, y los premiados por el Jurado. Cada candidatura tendría pues, 2 ganadores.
En el caso de los premios de los internautas, el sistema era sencillo: cada candidatura podía ser votada libremente por cualquier visitante de la Web (1 voto por IP), y la que más votos obtuviera (fue nuestro caso en la categoría “Mejor Campaña Social Media”), ganaba.
En el caso de los premios del Jurado, el sistema era el tradicional: un Jurado (he intentado recuperar el mail en que nos detallaban los miembros, pero no lo he encontrado, siento no poder reproducirlo…), elegía los que consideraba que eran los mejores de cada categoría.
El acto de entrega se celebró en el Centro On CaixaGalicia de Santiago de Compostela, en un moderno y equipado (aunque algo pequeño) salón de actos, al que acudimos los premiados a recoger nuestros premios.
Al principio hubo 3 intervenciones de distintas personalidades, que destacaron sobre todo tres aspectos:
Posteriormente, se procedió a la entrega de premios, donde encuentro las incongruencias que dan título a este post.
A pesar de que las personas que presentaron el evento comentaron con acierto que la Red está cambiando gracias a la participación de las personas, de hablar de Web 2.0 y de comunidad, creo que la organización cometió un error de coherencia: Otorgó dos niveles de importancia distintos a los premios, dando en entender que los premios más importantes eran los otorgados por el Jurado, siendo los de los internautas, premios “menores”
Que conste que de nuevo quiero dejar claro que estamos encantados con nuestro premio, el trato recibido, y la organización. Mis comentarios son enteramente a nivel personal, y solo con el único ánimo de abrir un interesante debate al respecto.
Sé que este humilde análisis, que sólo persigue crear algo de debate, me puede granjear alguna que otra enemistad de gente que no se lea el post entero y opine por algún párrafo, o por lo que otros le cuenten, pero la verdad, una de las ventajas de ser independiente, es que puedo opinar lo que me venga en nada sin tener que someterme a ningún clientelismo innecesario.
En mi opinión, si verdaderamente es necesario (que lo dudo) crear 2 categorías, las trataría de forma equitativa, y si es necesario (que lo dudo), otorgarle más importancia a una que a otra, se la daría a los premios de los internautas, que reflejan de forma práctica lo que las intervenciones de los organizadores predicaban al inicio del acto: el nuevo paradigma y la importancia de la participación de las personas en la nueva Red.
Evidentemente sería necesario establecer un filtro que comprobase que no se estén produciendo irregularidades en las votaciones, o que los candidatos están presentado candidaturas válidas, o en las categorías adecuadas, pero no eso no supone la menor complejidad.
Lo que ha sucedido, haciendo una analogía un poco bruta, sería como si la portada de Menéame, Digg, o Bitácoras la decidiese el equipo de redacción en vez de los votos de la gente. O como si un consejo de sabios en Google determinara qué páginas deberían aparecer en las 10 primeras posiciones para cada búsqueda.
De ahí mi sorpresa al comprobar que las intervenciones previas hablaban de “participación”, “web 2.0″, “nuevo paradigma” y términos similares, para unos minutos después, aplicarse un cuento completamente distinto otorgando una importancia menor los premios que ha votado la Red.
Si no, que se lo pregunten a empresas como GAP, MySpace, Tuenti o Facebook, que se han visto obligadas a cambiar sus políticas de privacidad (caso de Facebook y Tuenti) o diseño gráfico (casos de Gap y es de esperar MySpace) en función de la opinión de los internautas.
Como he dicho en varias ocasiones a lo largo del post, me interesa mucho conocer vuestras opiniones. ¿Cómo lo veis?
En la pasada edición de The Monday Reading Club Vigo (que ha sido ya la 10ª), hablamos de un libro llamado “El Mundo Groundswell“. He tenido la ocasión de poder presentarlo, y he de decir que me ha parecido un libro interesantísimo, y muy recomendable para todos aquellos que estén intentando rentabilizar sus acciones en redes sociales.
El libro es algo antiguo para la velocidad en la que evolucionan las cosas en internet. A pesar de ser un libro de 2007, aparentemente reciente, en 3 años las cosas han cambiado bastante, y es destacable que, por ejemplo, en pocos ejemplos se hable de Facebook o Twitter como grandes plataformas de conversación.
Por lo demás, los autores son Josh Bernoff y Charlene Li, dos ejecutivos de Forrester Research, que en su día participaron en la redacción del estudio “Social Computing“, del cual surgió el término “Groundswell“.
El término Groundswell, que en inglés significa marejada, o mar de fondo, sirve para ilustrar las nuevas formas de comunicación entre personas facilitadas por internet. Se refieren como Mundo Groundswell a aquel en el cual las personas se comunican e intercambian información, sin tener que recurrir para ello a entidades “tradicionales” como las empresas.
En este escenario, en el que el equilibrio de poderes tradicional bascula hacia el lado del usuario, el libro propone un enfoque sistemático para aquellas organizaciones que quieran “entrar en el Groundswell” para comunicarse con sus clientes actuales o potenciales.
Un concepto importante del libro, que se repite en multitud de referencias, y que además comparto al 100% es que lo importante a la hora de entrar en el Groundswell, no son las tecnologías, sino las personas.
Las tecnologías evolucionan, se ponen de moda, vienen y van, pero las personas encuentran formas de comunicarse con o sin ellas, por eso debemos centrarnos en conocer los hábitos conductuales de las personas en la red, en vez de centrarnos en abrir corriendo 10 perfiles en otras tantas redes sociales, antes siquiera de saber qué haremos con ellos.
Lo primero que hacen para establecer una estrategia de entrada en el Groundswell es organizar a la gente que allí habita. Para ello, determinan 6 posibles perfiles de personas según el uso que hacen de las actividades groundswell. Así, para cada segmento poblacional que queramos analizar, deberíamos saber la cantidad que tenemos de cada uno de los siguientes:
Podéis obtener perfiles sociotecnográficos por edades y países en esta herramienta gratuita disponible en la web de Forrester.
A partir de ahí, los autores nos hablan de 5 objetivos “maestros” que podemos tener para entrar en el Groundswell, diciéndonos, incluso que cualquier objetivo imaginable puede ser subordinado a alguno de los siguientes:
La estrategia que elijamos debe depender de lo que queramos conseguir de nuestros clientes. Los autores hacen una analogía entre los objetivos anteriores y funciones de la empresa tradicional, haciéndonos ver que en muchas ocasiones, para entrar en el Groundswell, lo único que tenemos que hacer es continuar con funciones que ya estábamos llevando a cabo, pero dentro del Groundswell. Así:
Y del mismo modo que asocia las estrategias a las funciones tradicionales de la empresa, las asocia también al perfil sociotecnográfico de tu target. En función del comportamiento mayoritario de tu target, te convendrá llevar a cabo una estrategia de entrada en el Groundswell u otra.
Es particularmente interesante el capítulo de “Hablar”, en que destaca la recomendación de formas de hablar con el Groundswell en función del “problema” de comunicación que tenga tu organización. Así
A partir de ese momento, el libro ilustra de una manera muy concisa todas y cada una de las estrategias, mediante ejemplos más o menos afortunados, pero siempre fundamentados.
El Mundo Groundswell es un libro que me ha gustado. No dice esencialmente nada demasiado nuevo, ni es un libro agitador de conciencias o “rule-changer” como puede ser cualquier de Seth Godin, pero cumple su papel: sistematiza los motivos, pasos y estrategias de entrada en las redes sociales. Por eso es un libro que recomiendo a cualquiera que esté interesado en sacarle partido a internet para conocer más a sus clientes, o intentar conseguir algunos nuevos.
No comparto en absoluto la afirmación alarmista de los autores, que en algún pasaje nos vienen a decir que no estar en el Groundswell equivale a una especie de suicido absurdo.
Sigo pensando que las redes sociales no son para todos, y que las cosas que a veces suceden en internet y que son mencionadas hasta la saciedad en congresos, conferencias, jornadas y demás reuniones, son magnificadas en un intento de “asustar” a aquellos que todavía no tienen presencia activa en internet o siquiera estrategia para tenerla. (Intereses pecuniarios de por medio…)
Creo que es mejor no estar, que estar como están algunos.