La semana pasada Google presentó un nuevo producto: Google Wave. Es difícil de explicar en qué consiste, pero por decirlo rápido, es una plataforma de comunicación diseñada para agregar en un solo sitio todas nuestras posibles “conversaciones” digitales.
Desarrollado para HTML 5, Google Wave se basa en la creación de “Waves”, que podríamos asimilar con las conversaciones de Gmail, es decir, comunicaciones entre un grupo de personas, ya sea mediante envíos de mensajes, comentarios en blogs, elementos multimedia, etc.
Una de las principales ventajas del invento es el hecho de poder aglutinar todas nuestras comunicaciones, o “waves” en el, de tal manera que no tenemos que estar consultando constantemente blogs, grupos, foros, o email para estar al tanto de nuestras conversaciones y posibles contestaciones, si no que lo podemos seguir todo en nuestro cliente de Web, que aunque no lo parezca después de ver el vídeo, corre en un navegador web cualquiera.
Además, funcionalidades como “arrastrar y soltar” imágenes y vídeos a un Wave (requerirá Google Gears sin Google no consigue convencer al W3C de que lo incluya en las especificaciones de HTML5), o el hecho de que TODAS las comunicaciones se actualizan en tiempo real, casi “caracter a caracter” (en palabras de Lars Rasmussen, uno de los padres de la criatura) hacen de esta herramienta una auténtica revolución en muchos aspectos.
Está previsto su lanzamiento a finales de este año, de momento han abierto la versión developer para que los desarrolladores puedan comenzar a trabajar contra su API y previsiblemente desarrollen extensiones atractivas de cara a su lanzamiento definitivo (similar a la estrategia de Apple con su iPhone OS 3.0).
Os recomiendo ver el vídeo que adjunto al final del post (a pesar de su hora y media de duración), porque algunas de las funcionalidades la verdad son sorprendentes. De todos modos os planteo dos reflexiones:
No sé si es algo referente a España en general o a Internet en particular. Pero nos encanta sacar las cosas de contexto.
No voy a ser yo quien defienda el periódico en papel, pero creo que parte de la crisis que está viviendo el sector editorial no se le puede achacar a Internet, sino a la crisis global, que genera:
Evidentemente Internet presenta innumerables ventajas para la difusión de noticias más imparciales y participativas, pero no nos engañemos, con casi la mitad de la población española sin acceso a Internet en sus hogares, (y ya no digamos Internet móvil, donde realmente la ubiquidad de las noticias alcanza su cénit) aún tendremos que esperar unos añitos a que desaparezcan los periódicos.
Eso no quita que los periódicos tengan que actualizarse, mirarse un poco al ombligo, reducir estructura (¿se avecinan fusiones?) y comenzar a dar más importancia en sus planes estratégicos a los medios digitales que al nuevo modelo de rotativa o a la subida de los costes de papel noruego.
Al hilo de la incesante generación de contenidos últimamente acerca del Cloud Computing, o “aplicaciones en la nube”, me sumo aportando la reflexión que da título a este post.
En el año 2001, en mi época como consultor funcional de ERPs, la máxima innovación en el sector era la presentación de ERPs en modelo ASP (application service provider), es decir, en vez de comprarte carísimos servidores (y en la época lo eran), pagar la instalación y mantenimiento de sistemas y software, podías “alquilar” por un cuota mes/usuario, la utilización de un ERP.
El primero (o no, la menos el primero que yo recuerde) en llevarse el gato al agua en lo que se refiere a posicionamiento en la mente de las empresas, fue Baan, compañía holandesa con ERP del mismo nombre, orientado a un cliente medio-grande, con procesos algo complejos.
Conjuntamente con la sueca Telia, ofrecían acceso a e-Baan por cuotas mensuales bastante económicas, incluyendo la adaptación del sistema a las necesidades del cliente.
Este y otros intentos, al menos en mi conocimiento del mercado en Galicia, fracasaron estrepitosamente. Razones puede haber varias, pero yo lo achaco a:
En resumen, se puede concluir que aquel “no era el momento” para el “Cloud Computing” en lo que se refiere a ERPs. Pero, ¿es ahora el momento?
Las iniciativas relacionadas con el SaaS (Software as a Service), entre ellas una con corazón Gallego (Imatia) proliferan en un mercado en que muchos usuarios estamos concienciados en que la información que está en Internet puede estarlo de forma segura sin comprometer nuestra privacidad, y realmente el concepto aporta infinidad de ventajas:
Con este escenario económico y tecnológico, ¿qué opinaís vosotros, será esta la definitiva?
En las últimas fechas, al amparo del crecimiento exponencial de audiencia de las redes sociales más populares en nuestro país (Facebook, Tuenti y Twitter), compruebo que cada vez es más frecuente encontrar noticias, foros, jornadas o congresos que se ofrecen a darnos las claves para proteger a nuestro hijos de los potenciales peligros de Internet.
En su día comenté en este blog lo que opino al respecto del buen o mal uso que nuestros hijos pueden hacer de las redes sociales, pero empiezo a pensar que los reiterados llamamientos están orquestados con uno o los dos de los siguientes objetivos:
Si no, no me explico que puedan convocarse Cursos de “Como usar las Redes Sociales de forma segura“, o leer noticias en el periódico en las que una madre aterrorizada nos cuenta como su hijo se echó a perder “por culpa” de Tuenti, o incluso quienes relacionan casos como el de Marta Castillo con Internet.
¿Existe algún oculto interés por parte de los medios de comunicación en “demonizar” Internet para robarle cuota publicitaria y recuperar posiciones, o sencillamente nadie ha comprendido que es todo una cuestión de educación?
Con esto de la explosión de la Web 2.0 (horror!) y las redes sociales está ocurriendo lo mismo que cuando el boom de 2000 en Internet. Recuerdo que en 2000 las empresas eramos bombardeadas con la necesidad de tener una web para no quedarnos atrás en la carrera digital, y por supuesto, si era en Flash, mejor que mejor, por Dios! como vas a hacer una web en HTML así sin más, si SOMOS CAPACES DE HACER QUE SALGA TU LOGO DANDO VUELTAS en la página principal. El usuario estará encantado de esperar o darle a “Skip Intro” antes de entrar…Cómo se va a poner la competencia de celosa! Y ojito, que si no haces tu la web, ya la hará tu competencia, y se llevará todos tus clientes por moderno y molón.
Al abrigo de este argumento de medio pelo surgieron multitud de expertos, gurús, pelotazos, y todos ganaron mucho dinero cobrando burradas por un site (que se presupuestaba por nº de páginas, que gracia). Luego esas webs evidentemente ni servían para nada, ni tenían un imán mágico para atraer clientes. Simplemente habría casos en los que Internet era un buen canal de comunicación y casos en los que no.
Ahora pasa lo mismo pero con las redes sociales. Desde que se ha generalizo el uso de redes sociales y ya hasta mi abuelo sabe qué es Facebook, han surgido si cabe más expertos, gurus, siglas, etc que en el boom del 2000, que vienen a decir que tienes que estar en todas las redes sociales del universo, tener cuenta en Twitter, un SMO, un SMM, un ABS, un PPS, o nosequé narices de siglas que vienen a querer decir lo mismo: TE VAMOS A CHULEAR 3.000 POR UNA PÁGINA EN FLASH. Ah! Bueno, eso era antes, pero el resultado es el mismo.
Que no se me entienda mal, porque sí considero que es necesario estar en algunos casos y de modos concretos. Para los que estén pensando si necesitan estar o no estar: INTERNET ES EL MEDIO, NO EL FIN. No quememos más tierra, no vaya a ser que explote la burbuja y todos con ella.